Las micotoxinas, encabezan la lista de los contaminantes naturales más extendidos en los alimentos a nivel mundial. Hasta hace unos pocos años no se le ha dado especial importancia a las micotoxinas, pero últimamente su incidencia es cada vez mayor, recordemos que en 2013, especialmente en Andalucía, hubo multitud de retiradas de piensos para alimentación animal por detectarse elevada presencia de micotoxinas, y aun a pesar de no producirse daños para la salud humana, entre agricultores y ganaderos aumenta la preocupación.
 
¿Qué son las micotoxinas?
 
Las micotoxinas son metabolitos secundarios tóxicos producidos por determinados hongos de géneros como Alternaria, Aspergillus, Claviceps, Fusarium y Penicillium. El tipo y la cantidad de micotoxinas producidas por una especie varían año a año, dependiendo fundamentalmente de los factores ambientales, de los cultivos y del almacenamiento. Es importante destacar, que en casi de darse las condiciones adecuadas, los hongos pueden desarrollarse, no existiendo micotoxinas; ya que estos metabolitos secundarios se producen como respuesta del hongo ante una situación adversa y como forma de adaptar el medio a sus necesidades en una situación de estrés. 
 
Su presencia puede afectar tanto a la salud humana como animal. Para la del consumidor, representan un peligro silencioso, es decir, su consumo es en pequeñas dosis y, por tanto, no se aprecian signos clínicos evidentes, pero con el tiempo pueden suponer graves peligros. 
 
 
La empresa española Extruline Systems, la israelí Metzerplas, el Instituto Tecnológico del Plástico AIMPLAS y la belga OWS N.V., como coordinadora, están trabajando juntos en un nuevo proyecto europeo llamado DRIUS. El principal objetivo de este proyecto es la industrialización de nuevos sistemas de riego por goteo 100% compostables para su introducción en el mercado. El sistema supone una alternativa a la gestión de tuberías junto con restos de tierra y plantas al finalizar cada cosecha. El conjunto podrá ser tratado en una planta de compostaje sin necesidad de separación.
    Las principales aplicaciones de los sistemas de riego desarrollados en DRIUS serán cultivos de plantas pequeñas como fresas y tomates que tienen periodos cortos de cultivo, menos de un año. Actualmente, el problema después de las cosechas es la dificultad en el reciclado del sistema de riego porque la tubería de plástico está enredada con plantas y tierra. Es por ello, que la eliminación del residuo generado pasa por la incineración. Sin embargo, el nuevo sistema de riego desarrollado permitirá su gestión en una planta de compostaje.
    DRIUS es la continuación de un proyecto previo, HYDRUS (FP7/2007-2013-Número contrato 231975), en el que se desarrollaron tuberías de riego por goteo biodegradables y se fabricaron con éxito a nivel industrial. Sin embargo, el tema central del presente proyecto es la obtención de goteros inyectados biodegradables para poder obtener el sistema completo de riego.
    El material y la geometría de los goteros son una parte fundamental del conjunto para conseguir el flujo de agua requerido en cada tipo de cultivo. El material de los goteros, además de ser procesable por inyección, deberá ser compatible químicamente y sellable con el material de las tuberías, y mantener su forma y funcionalidad durante el uso del sistema en los campos de cultivo.
   Durante el desarrollo del proyecto,  AIMPLAS se encargará de optimizar la formulación del material para los goteros que permita su industrialización. Extruline Systems será responsable de la fabricación del sistema de riego a goteo (tuberías y goteros) a nivel industrial. Metzerplas diseñará un nuevo molde y será la empresa que inyecte los goteros planos. Por último, OWS N.V. completará el estudio de biodegradación y compostabilidad para obtener el logo de compostabilidad. 
   DRIUS recibe financiación de la Comisión Europea dentro del Programa ‘CIP-Eco-Innovation’ (nº de contrato ECO/12/332883), tiene una duración de 24 meses y concluirá el 31 de octubre de 2015.
 
Fuente: Agroinformación

14/11/13

 

Explica que el Ministerio trabaja para dotar al sector agroalimentario de un horizonte de estabilidad y reforzar su competitividad

Anuncia una línea específica destinada a fomentar la integración cooperativa en el Plan Nacional de Desarrollo Rural

Afirma que la Ley de Representatividad va a ser enormemente positiva para el funcionamiento del sector


El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha recalcado hoy que la nueva Política Agraria Común (PAC) “contiene muchos elementos que, bien empleados, nos permitirán fomentar una agricultura más profesional y más productiva”.

Miguel Arias Cañete hacía estas declaraciones durante la inauguración del 8º Congreso Federal de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), donde ha ofrecido todo el apoyo de su Departamento en la tarea de dar a conocer el valor del trabajo de los hombres y mujeres del sector agrario. 

En su intervención, Arias Cañete ha apuntado que el sector agroalimentario genera una riqueza que representa cerca del 9% de toda la riqueza que se crea en España. Además, da empleo a 2,4 millones de personas, lo que supone el 10% de la población activa y el 13% de la población ocupada.

A pesar de estas fortalezas, Arias Cañete está convencido de que el sector necesita una reorganización, “de modo que los que participan en él encuentren el debido acomodo, reconocimiento y nuevas posibilidades de crecimiento y desarrollo”, ha recalcado. 

Entre las maneras de organizar la actividad en el campo, Arias Cañete ha señalado que la forma familiar, muy extendida en el conjunto de la economía española, “es tan válida como cualquier otra y naturalmente tiene futuro”. Así, con el objetivo de que las empresas creen riqueza y empleo, “pero sobre todo para la empresa familiar”, el Ministerio trabaja con dos finalidades básicas: darle al sector agroalimentario un horizonte de estabilidad y dotarlo de instrumentos que le permitan reforzar su competitividad.

ESTABILIDAD DEL SECTOR

Por lo que se refiere a la estabilidad de las rentas de los agricultores y ganaderos, el titular de Agricultura ha recordado “los muchos esfuerzos y horas de trabajo dedicadas” para conseguir un resultado satisfactorio en las negociaciones de la reforma de la Política Agraria Común. En palabras del ministro, “hemos convertido la amenaza en oportunidad de futuro para el campo español”, ya que se ha evitado la pérdida de fondos, la tasa plana o la dilución de las ayudas entre millones de nuevas hectáreas. 

En este marco, Arias Cañete ha explicado los principales elementos del modelo de aplicación de la PAC en España, acordados en Conferencia Sectorial, como la aplicación uniforme en todo el territorio, con un modelo de regionalización basado en comarcas agrarias. También ha señalado la aprobación de un programa nacional de desarrollo rural y el acuerdo para desarrollar las Organizaciones de Productores.

No obstante, Arias Cañete ha avisado de que aún quedan aspectos por concretar, como la definición de agricultor activo y actividad agraria. A este respecto, “desde el Ministerio creemos que debemos aprovechar el momento actual para centrar las ayudas en las explotaciones activas que generen riqueza y empleo en el medio rural, al margen de quien desempeñe la actividad o del régimen jurídico elegido por su titular”. 

COMPETITIVIDAD

Además de dotar al sector de estabilidad, Arias Cañete ha subrayado la necesidad de dotarlo de los instrumentos necesarios para reforzar su competitividad.  A este respecto, el ministro ha recordado que, si bien las ayudas directas de la PAC suponen el 30% de la renta agraria nacional, el otro 70% proviene de los mercados. Por eso, “hemos promovido reformas estructurales de ámbito nacional para fomentar el crecimiento del sector y hacerlo menos dependiente de los apoyos comunitarios”, ha indicado.

En este sentido, Arias Cañete ha reiterado que la escasa dimensión empresarial y la falta de organización y concentración de la oferta “constituyen la gran debilidad de nuestro sector”. Para paliar esta situación, se ha aprobado, con el consenso de todas las fuerzas políticas, laLey de fomento de la integración de cooperativas y otras entidades asociativas agroalimentarias. Para hacer posible este modelo, el ministro ha anunciado una línea específica destinada a fomentar la integración cooperativa, dentro de las medidas que se contemplarán en el Plan Nacional de Desarrollo Rural. 

Asimismo, el ministro ha mencionado la Ley de medidas para la mejora del funcionamiento de la cadena alimentaria, como “uno de los proyectos más importantes de esta Legislatura, de enorme trascendencia para el sector”, que aporta seguridad jurídica y transparencia a las relaciones contractuales que se producen a lo largo de la cadena alimentaria. Esta norma, ha apuntado, sancionará las prácticas comerciales abusivas y regulará el establecimiento de códigos de buenas prácticas que incorporará un sistema de arbitraje para la resolución de conflictos.

Por otra parte, Arias Cañete ha comentado que estas dos normas se complementan con la Iniciativa para la Innovación, “para adaptarnos a las exigencias del mercado”; y las Líneas Estratégicas para la internacionalización del sector alimentario, para ayudar a las empresas a buscar mercados más allá de la Unión Europea. 

Por último, el ministro se ha referido a la Ley de Representatividad, “que debe revalorizar el papel de las Organizaciones Profesionales Agrarias en su interlocución con el Departamento y que ha de ser enormemente positiva para el funcionamiento del sector, máxime en el caso de la UPA, con una posición muy consolidada en la representación sindical de la agricultura familiar”.

 

 

FUENTE: MAGRAMA